
Hace 6 meses…
junio 20, 2025Hay días que se quedan grabados en el corazón para siempre, y lo que vivimos hace poco en el CEIP Alfar de La Rambla (Córdoba) es uno de ellos. No tenemos palabras suficientes para describir la emoción, la ilusión y el despliegue de cariño de toda una comunidad educativa que se puso las zapatillas por una sola razón: empujar con todas sus fuerzas en la lucha de nuestro pequeño gran león.
Desde el primer minuto, el patio del cole se llenó de risas, de ganas y de un ambiente de fiesta increíble. Alumnos, profes, papis y mamis demostraron que cuando nos unimos por una causa justa, no hay meta que se nos resista ni obstáculo que no podamos saltar. ¡Se notaba el esfuerzo y el mimo en cada rincón y en cada detalle de la organización!
Un mensaje de Leo directo al corazón: «Gracias por correr conmigo»
Como siempre os decimos, esta aventura no la vivimos solos. Cada granito de arena nos da la vida, y el propio Leo ha querido dejaros un mensaje muy clarito para agradeceros todo lo que habéis hecho por él en esta carrera tan especial:
«Ese día no solo corristeis… corristeis conmigo. Y cuando tantas personas corren juntas por una misma causa, el camino se hace mucho más fácil. Gracias por estar a mi lado. 💛🦁🏃♂️»
Y es que las mejores carreras no se miden por los kilómetros recorridos ni por quién llega primero a la meta. Se miden por los abrazos, por las miradas de complicidad y por esa dosis gigante de energía positiva que nos transmitís para seguir adelante día a día. Por eso, queremos dar las gracias con mayúsculas:
- A toda la comunidad educativa del CEIP Alfar: Por darnos una lección de humanidad increíble y demostrarnos el poder tan maravilloso que tiene un colegio cuando late a un mismo ritmo.
- Al equipazo de organización: Que trabajó sin descanso para que todo saliera perfecto. ¡Menudo trabajazo os pegasteis para regalarnos un día tan bonito!
- A la seño Esther Blanco (@estherblanco82): La auténtica «revolucionaria» de esta historia. Gracias por contagiar tu energía a todo el cole, por remover cielo y tierra y, sobre todo, por tener un corazón de oro que no le cabe en el pecho. ¡Te queremos!
¡El rugido de Leo es cada vez más fuerte gracias a vosotros!
Ver cómo pueblos enteros como La Rambla se vuelcan con nosotros nos llena de fuerza y nos demuestra que estamos rodeados de personas maravillosas con un corazón gigante. Cada zancada que disteis en el cole nos acerca un poquito más a nuestro objetivo y nos llena las mochilas de esperanza.
Gracias por no soltarnos la mano, por arroparnos tanto y por recordarnos que, juntos, el camino siempre es mucho más bonito. ¡Sigamos caminando, corriendo y rugiendo juntos! 💛🦁



